domingo, 12 de septiembre de 2010

Megasilvita. Mi maestra del fondant


Perdonar que os tenga tan olvidados. Entre la crisis y las obligaciones cotidianas, este mes me ha quedado poco tiempo para dedicarme a la afición.
Tengo tantos temas atrasados, que no sé ni por dónde empezar... Se me ocurre que podría compartir con vosotros los orígenes de esta pasión.
Todo comenzó un horrible sábado de febrero. Era un espantoso día de invierno. Estaba anunciada una tormenta peligrosísima. Rayos, centellas, ráfagas de viento y mucha lluvia. Protección Civil recomendaba no salir de casa. Yo no sabía qué hacer, hacía más de un mes que estaba esperando como santo por la limosna, la llegara este bendito día. Ese sábado y no otro, tenía cita en la Coruña con Silvia Alcedo Gutiérrez, mejor conocida en el mundo del fondant como la Megasilvita. Por supuesto, yo no estaba dispuesta a perdérmela.
Allá me fui, acompañada de una amiga y de mi jps. Después de varios rayos, centellas y ráfagas de aire, llegamos... Una hora más tarde, se abrió ante nuestros ojos todo un abanico de creación.
Desde ese día, las palabras arte comestible adquirieron forma, y la visión de un bizcocho cambió para siempre.
Para mi, que tengo recetaros de repostería, fechados del año 79, y la influencia de Megasilvita, marcó un antes y un después. Espero seguir cultivando por mucho más tiempo, esta afición...

Mi amiga Begoña, perfeccionando la técnica

Aquí os muestro parte de las tartas que hicimos ese día y de lo provechoso que me fue a mi ese curso.