viernes, 29 de julio de 2011

Tarta Boda para un marinero

Cuando me tocó hacer esta tarta para la boda de Ana y Ángel, lo único que me venía a la cabeza era la canción infantil de Miliki, Un barquito de cáscara de nuez que sigue así:
Un barquito de cáscara de nuez,
adornado con velas de papel,
se hizo hoy a la mar para lejos llevar
gotitas doradas de miel.
Un mosquito sin miedo va en él
muy seguro de ser buen timonel.
Y subiendo y bajando las olas
el barquito ya se fue.
Navegar sin temor
en el mar es lo mejor,
no hay razón de ponerse a temblar.
Y si viene negra tempestad
reír y remar y cantar.
Navegar sin temor
en el mar es lo mejor.
Y si el cielo está muy azul,
el barquito va contento por los mares lejanos del Sur.
Un barquito de cáscara de nuez,
adornado con velas de papel,
se hizo hoy a la mar para lejos llevar
gotitas doradas de miel.
Un mosquito sin miedo va en él
muy seguro de ser buen timonel.
Y subiendo y bajando las olas
el barquito ya se fue.
Navegar sin temor
en el mar es lo mejor,
no hay razón de ponerse a temblar.
Y si viene negra tempestad
reír y remar y cantar.
Navegar sin temor
en el mar es lo mejor.
Y si el cielo está muy azul,
el barquito va contento por
los mares lejanos
del Sur.
Y todo porque a los amigos de esta pareja se les ocurrió sorprenderlos con una tarta que representara una parte parte de cada uno de ellos... Ana, muy romántica y Ángel, un gran marinero. 
Aquí os dejo el resultado, para que me contéis que os parece...