lunes, 7 de noviembre de 2011

Unas Converse de fondant para Irene

Cuando comenzaron los encargos de este tipo de tartas tan personalizadas me ponía muy nerviosa. Sin embargo gracias a Emma he logrado perder todo ese miedo.
Aceptar uno de sus encargo sigue siendo todo un reto, pero el  trabajo se ha convertido en toda una delicia, sobre todo por los resultados.
Tengo que decir que me ha encantado como ha quedado. La cantidad de elementos, texturas y colores la han convertido en única y ese es el resultado que busco en cada unos de mis trabajos.
Ya me diréis vosotros que os parece...
Lograr la proporción de los elementos es un tema que me apasiona