lunes, 29 de junio de 2015

Claves para elegir una tarta de boda 10

Tarta de boda de Marisa y Kike, celebrada este año en A Quinta da Auga
¿Cuál es la tarta más adecuada para el día más importante de tu vida? Esa es la preguntas que se deben plantear aquella pareja que quiere tener una boda 10.
La tarta nupcial es uno de los clásicos más populares, pero es bien sabido entre el público bodil, que elegirla con el diseño adecuado y el sabor apropiado, es una decisión que hay que meditar mucho.
A los que te tenéis que enfrentaros en breve a este dilema, os dejo por aquí unos cuantos puntos, que os ayudarán a tomar una sabia decisión:
 
Tarta efecto pizarra con mensajes personalizados. La novedad de este año
Tarta oreo: elegante y divertida para la recena
 

1.- Antes que nada pensad, pastel de bodas u otras alternativas:
Si la decisión es la tarta, es necesario que reservéis una parte del presupuesto del banquete para este fin, sobre todo si os apetece algo especial.
No os quedéis con lo primero que os ofrezcan en el lugar de celebración, banquete o catering. Si no os gusta, rechazadla y encargadla por vuestra cuenta a un profesional en pastelería creativa.
En algunos casos os cobrarán un plus por ello, pero merece la pena.
2.-  La elección del proveedor es importante:
Debéis tener en cuenta que la tarta hay que encargarla cuando ya esté la mayor parte de la boda contratada. Lugar de celebración, estilo y decoración general de la boda, vestido de novia, arreglos florales, etc. Estos elementos serán los que marquen cómo será el estilo de la tarta.
Es necesario que tengáis en cuenta el número de invitados para definir su tamaño.
Os aconsejo que busquéis opiniones sobre los profesionales en pastelería creativa entre otros novios que se hayan casado anteriormente, y por supuesto, en internet.
Como os imagináis, yo me propongo como una candidata a vuestra lista ja, ja, ja.
Es muy importante que el pastelero os ofrezca una degustación de los sabores que más os interesen. No os dejéis obnubilar si sólo se empeñan en mostraros fotos con decoraciones magníficas. ¿La tarta debe ser bonita? si, para una foto chula, si, pero recordad, también debe ser comestible.
Lo más importante en este punto es que el reposteros que elijáis os pueda ofrecer un pastel delicioso y precioso, porque esos dos elementos son fundamentales para conseguir una Boda 10.
3.- En cuanto al sabor:
El limón o la naranja son buenas opción para las bodas veraniegas o tras un banquete copioso.
Hay que decidirse por sabores que gusten a todos o casi todo el mundo: chocolate, limón, naranja. fresas, frambuesas, etc.
Probad a mezclar distintos sabores en el mismo pastel. Adaptad los sabores a la época del año. Por ejemplo: en primavera, fresa, manzana o melocotón. En verano, limón, lima o frutos rojos. Zanahoria, frutos secos, jengibre, chocolates, son ideales para el invierno.
El sabor de la tarta también debe ir acorde al menú que se ha servido. Si hemos pedido algún plato con salsa de limón, deberíamos evitar este sabor en el pastel.
Ojo, es muy importante hacer la tarta de boda de una sola combinación de sabores. Muchos novios cuando se acercan a nuestro obrador dicen: "¿y si hacemos un piso de este sabor y el otro de este y el otro de este otro?". No, no y no... Esa decisión convertiría el banquete en un auténtico caos. La fluidez del servicio se relentizará si el camarero le tiene que preguntar a cada comensal, ¿de qué sabor quiere la tarta?
Esta decisión sólo es recomendable en banquetes pequeños.
4.- El color y forma de la tarta:
Lo ideal es que el color (o colores) del pastel de bodas armonicen con la decoración y/o con el vestido de la novia. De hecho, la tarta es parte de la decoración, por decirlo así.
Los contrastes de color son un acierto en las tartas. Buscad contrastes entre el exterior y el interior de la tarta: cobertura de fondant blanco con bizcocho de chocolate o marmolado, por ejemplo. A la hora de cortarla se verá muy chula.
En cuanto a la forma, aunque la tarta nupcial tradicional es redonda y de varios pisos, siempre os podéis atrever con otros diseños: cuadradas, triangulares, piramidales y cualquier otra que podáis imaginar.
Este año la tendencia es las tartas pizarra, los colores vitamina o las descubiertas, pero desde luego, las que no pasan de moda y son las preferidas de todos los novios son las de estilo romántico barroco, con flores y sobre todo personalizadas, que encierren un mensaje o hagan un guiño a la esencia de cada boda.
Blancos y dorados, colores de moda 

Blanco y dorado. Una apuesta elegante y segura
Romántica como los novios  

Moda color vitamina

Con temática personalizada  
Tarta Lavanda, a juego con toda la decoración de la fiesta
Colores suaves, flores pequeñas y románticas 
Vintage... A juego con el ramo de la novia
La decoración de la tarta en definitiva, tiene mucho que ver con el estilo de los novios y de la propia boda. Es un elemento fundamental en las fotos. Por eso la decoración debe ir en consonancia con vuestro estilo, el de la boda, el lugar de celebración y la época del año.
Si vuestra boda va a ser vintage, es conveniente evitar tartas minimalistas.
Tenéis una multitud de elementos decorativos para conseguir que la tarta sea única: fondant, flores naturales, perlas, cristalitos, falsos encajes, etc. Recordad que, mientras que en los sabores lo mejor es no arriesgar, con la decoración es el momento de innovar.
 
Finalmente no os olvidéis de pedirle al fotógrafo que le saque algunas instantáneas a la tarta nupcial antes del corte, os quedarán así de monas.
Fotos que gentilmente nos cedieron María y José, novios que confiaron en nosotros su tarta de Boda.
Sea cual sea la opción que elijáis, seguro que sorprenderéis gratamente a vuestros invitados.
Puff!!, menos mal que el post acaba aquí, porque de tanto escribir de tartas ya me están entrando ganas de un café y un trocito de ese delicioso pastel...
En breve os seguiré proponiendo más ideas para endulzar vuestra boda. El próximo post: Alternativas a la Tarta Nupcial, no os lo perdáis!!!
Felicidades y a vivir la vida que son dos días!!!!