viernes, 14 de enero de 2011

Brazo gitano

Aquí os traigo la receta del archiconocido Brazo gitano.
Según Wikipedia, este postre tiene su origen en un monje berciano que en el medievo recorrió el mundo y en un monasterio egipcio descubrió este postre y lo trajo a España.
Al principio se le cococía como «brazo egipciano» hasta que la palabra degeneró en la actual.
En la provincia de Huesca, al parecer, es un dulce de repostería muy tradicional, pero en general es conocido en todo el mundo, por lo menos de habla hispana.
En la Escuela, utilizamos la siguiente receta:
Ingredientes:
6 huevos
150 gramos de azúcar
150 gramos de harina.
Estas cantidades son suficientes para cubrir una placa de horno de 40x40.
Elaboración:
Primero se baten las claras a punto de nieve y se reservan.
Luego se mezclan las yemas con el azúcar. Si los huevos están de la nevera, es recomendable batirlos sobre un bol con agua caliente para que se atemperen. El resultado debe quedar cremoso.
Se unen las dos mezclas en un mismo bol y luego con la mano y con un movimiento envolvente, se le añade poco a poco la harina, previamente tamizada.
Se extiende con manga pastelera sobre la placa recubierta con papel de hornear, a fin de que el bizcocho adquiera una altura aproximada de 1 centímetro. Se mete al horno, precalentado a 200ºC, durante 5 ó 10 minutos (hasta que se vea dorado).
Es importante que inmediatamente que se saque del horno, se enrolle con cuidado, dándole la forma típica del brazo de Gitano. Así cuando lo rellenemos será más flexible.
Este postre permite muchos tipos de rellenos, por ejemplo, crema pastelera, frutas con nata, dulce de leche, chocolate o trufa, como hice yo en esta receta.
Para hacer la trufa utilicé la siguiente receta:
Ingredientes:
500 gramos de nata
125 gramos de azúcar
150 gramos de chocolate de cobertura
Elaboración:
Se funde el chocolate con 100 gramos de nata y se deja enfriar.
Por otro lado se monta la nata con el azúcar y cuando casi esté, se le añade el chocolate fundido.
Un truco que debéis saber y siempre recordar a la hora de montar nata o a la de batir claras a punto de nieve es que así como las claras se montan más fácil cuando están a temperatura ambiente, la nata monta más rápido cuando está muy fría.
Finalmente rellenáis el bizcocho con la trufa, lo envolvéis nuevamente en forma de espiral y cubrís por encima con azúcar glas o con trufa como hice yo. Cuanto más lo decoréis más apetecible será.
Para mi gusto, al bizcocho yo le añadiría algún aroma. Vainilla, limón, anís, el que os guste y lo emborracharía un poco con almíbar pues este bizcocho al ser tan básico peca un poco de insaboro.
Bueno espero que probéis hacerlo… Este postre es muy fácil, muy rápido y muy socorrido.